Te llamamos...

UNA VIDA SANA Y SIN COLESTEROL

Alimentos y deporte

08 Jul AVANTIS SALUD | UNA VIDA SANA Y SIN COLESTEROL

En la actualidad «el colesterol» es un tema que preocupa por el porcentaje elevado de población adulta que presenta niveles altos en su organismo, siendo aún más alarmante el hecho de que muchos de los afectados desconocen que tienen este problema. Esto se debe, entre otras causas, a una alimentación poco equilibrada y rica en grasas.

El colesterol es un tipo de grasa natural presente en nuestro cuerpo y necesaria para la formación de las paredes celulares del mismo, por eso es una parte esencial de la inmensa cadenada de nuestro funcionamiento orgánico.

El hígado es el órgano encargado de producir el colesterol que necesitamos, pero también se obtiene a partir de determinados alimentos que, cada vez con más frecuencia, están presentes en nuestra dieta. De ahí la importancia de mantener una buena alimentación.

Cuando los niveles de colesterol en sangre son elevados tenemos que tomar medidas para no poner en peligro nuestra salud, pues es un factor de riesgo que puede favorecer enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares.

No todo el colesterol se considera malo. Es conveniente saber diferenciar lo que es perjudicial para nuestro cuerpo y lo que está dentro de los parámetros normales.

Existen dos tipos de colesterol: el HDL (High Density Lipoprotein) o comúnmente conocido como «bueno», y el LDL (Low Density Lipoprotein) o colesterol «malo».

El HDL es el que traslada la grasa de las arterias hacia el hígado para que éste pueda eliminarla. Así, tener un nivel superior a 40 mg/dl en sangre de este colesterol se considera un factor protector para el corazón.

El LDL se encarga de llevar la grasa del hígado hasta el resto de tejidos del cuerpo, y así poder ser utilizada. Aquí las arterias también se ven implicadas en el recorrido. Los parámetros normales oscilan entre 60-130 mg/dl en sangre aproximadamente. Si se exceden dichos niveles, se incrementaría el riesgo de enfermedad isquémica.

Lo ideal para llevar una vida sana y con menos preocupaciones, sería mantener un colesterol total por debajo de los 200 mg/dl.

La manera de prevenir o reducir el colesterol es tener una dieta equilibrada, evitando sobre todo las grasas saturadas que aportan la bollería industrial, la repostería, los embutidos, las salsas, los quesos curados, los helados, los aperitivos salados, entre otros. Por el contrario, es recomendable incrementar el consumo de hortalizas, verduras, frutas frescas, legumbres, cereales integrales y frutos secos. El aceite de oliva destaca especialmente por sus fabulosas propiedades que aumentan los niveles de colesterol bueno y disminuyen el malo, proporcionando salud y protección a nuestro corazón.

Es importante también mantener un peso saludable y hacer deporte. Andar rápido, por ejemplo, al menos 1 hora 3 veces/semana, o 30 minutos 5 veces/semana, es un buen ejercicio para prevenirlo. Otras opciones interesantes son la natación, la carrera o la bicicleta, debido a la función aeróbica que estos deportes ejercen sobre nuestro organismo.

Cuidarnos no sólo consiste en tratar de seguir estos consejos. A veces puede ser insuficiente para personas con altos niveles de colesterol o que sufren alguna patología de base que impida bajar los parámetros con normalidad. En estos casos, es necesario complementar dichas recomendaciones con alguna medicación específica que ayudará a reducirlo. Por ello, compartir tus dudas con tu médico o enfermero/a es igual de importante que todo lo demás.

El Padre de La Medicina, Hipócrates de Cos, dijo:

Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento”

 

Andrea Martín Martín, enfermera colaboradora.