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EL VERANO Y LAS GASTROENTERITIS

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19 Jul AVANTIS SALUD | EL VERANO Y LAS GASTROENTERITIS

Comienza el verano, y una de las consultas que más suelo recibir de mis pacientes en la farmacia es acerca de la gastroenteritis.

Como sabemos, la gastroenteritis en una inflamación del estómago y del intestino delgado que generalmente es debido al consumo de alimentos en mal estado o contaminados, que se manifiesta con diarrea aguda.

El origen más común es de índole infeccioso: el consumo de bebidas o de alimentos que contienen gérmenes o sustancias toxicas elaboradas por estos.

Por ello se suele hablar de gastroenteritis infecciosa o de intoxicación alimentaria. Los microrganismos capaces de provocar el trastorno son muy variados, tanto bacterias como virus que son resistentes a la acción del jugo gástrico o tan números que superan las defensas de nuestro tubo digestivo. Puede ocurrir que la irritación intestinal no sea causada por los propios microbios sino por toxinas presentes en los alimentos antes de consumirlos.

También hay numerosas causas no infecciosas de gastroenteritis como puede ser transgresión dietética importante, el consumo de alimentos en mal estado, o alimentos tóxicos como las setas venenosas o un exceso de bebidas alcohólicas.

Las manifestaciones se inician poco tiempo después de consumir el alimento contaminado: al cabo de 1 a 6 horas cuando el trastorno se debe a la ingestión de toxinas o de uno o dos días cuando se trata de infección microbiana. La principal manifestación es la diarrea, con deposiciones más blandas y frecuentes delo normal, aunque sus características dependen del origen. Si el problema es causado por toxinas, las heces suelen ser muy liquidas y se acompañan de dolor abdominal moderado, en general poco importante. En cambio, cuando se trata de una infección microbiana, las evacuaciones son blandas pero menos voluminosas, a veces con sangre o moco y con dolor abdominal tipo cólico asociado, a veces, con fiebre.

Otros síntomas son las pérdidas de apetito y sensación de debilidad, náuseas y vómitos de intensidad variable.

Es importante que no siempre se llega a consultar al médico para que diagnostique la afección porque la gastroenteritis es un trastorno muy común y en muchos casos la mejoría ya es evidente al cabo de pocos días. Pero se impone una consulta médica siempre que las molestias sean muy intensas o no tiendan a aliviarse o mejorar en 24 horas o incluso antes cuando se trata de niños o ancianos y cuando los vómitos son tan acusados que se imposibilite la ingesta de líquido.

Tenga en cuenta que;

  • Debe lavarse bien las manos para preparar la comida y antes de comer.
  • Deseche cualquier alimento cuyo aspecto parezca alterado (color, olor…)
  • Lave bien la verdura
  • Mantenga la leche y los derivados de esta en el frigorífico.
  • No vuelva a congelar alimentos ya descongelados.
  • No guarde mayonesas u otras salsas caseras más de un día.
  • En países tropicales, no consuma verduras crudas, solo frutas peladas personalmente y tome solo bebidas embotelladas.
  • Consulte a su Farmacéutico sobre cualquier duda relacionada

Por lo general, el trastorno evoluciona favorablemente, los síntomas disminuyen de manera gradual y la enfermedad se cura en pocos días.

El tratamiento básico es muy simple; guarde reposo y absténgase de consumir alimentos sólidos al menos 24 horas, tomando en ese periodo líquidos  en abundancia, agua, zumos o infusiones ligeras sin azúcar para reponer las perdidas por sus deposiciones y vómitos. A medida que los síntomas ceden, puede ir incorporando poco a poco alimentos blandos, como caldo de arroz o de zanahoria, purés, etc., para pasar progresivamente a una alimentación normal y hasta la total recuperación.

El peligro más habitual de la gastroenteritis es la deshidratación, ya que el organismo pierde gran cantidad de agua y sales minerales tanto con las heces liquidas como con los vómitos. Es fundamental, por tanto, reponer estar pérdidas para evitar las graves consecuencias de dicha complicación que pueden conducir a un estado de shock. Una buena fórmula para prevenirlo es administrar al enfermo zumos de frutas más o menos diluidos con agua, con una cucharadita de sal por litro cuando las evacuaciones sean demasiado frecuentes. Esta medida es esencial en el caso de los niños pequeños, cuyo organismo acusa pronto la perdida de líquidos y sales; hay preparados específicos de venta en farmacias para esta situación.

Recuerde que muchos alimentos crudos contienen gérmenes, pero una cocción adecuada garantiza la destrucción de los mismos en su práctica totalidad y el jugo digestivo acaba por eliminar el resto, evitándose así, todo riesgo de infección alimentaria.

 

Abián Asael Mesa Domínguez. Farmacéutico Col 2661